
SOPA DE CEBOLLA
Y donde hubo tanto amor, ¿que hay ahora? silencio, lágrimas, desolación,
desespero
¿Qué fue del deseo, de los suspiros, de aquellas miradas?
¿Queda algo? Nada
Las lágrimas ciegan mi vista, los dedos me sirven de pañuelo.
Nada tengo, no hay consuelo
Me siento sola, muy triste, lloro, moqueo
Enjuago mis lágrimas con la mano.
Apenas me sorbo los mocos, toda yo deshecha en llanto.
Mi corazón se encoje y yo lloro
Transito por el bulevar de los sueños rotos.
Sola de nuevo.
Libre ya de cargas, y lloro
Liberada y afligida a la vez.
Lloro por mi,
lloro por ti.
Por las ilusiones perdidas,
por lo que fue y no es.
por lo que me atreví a querer
Lágrimas de mujer libre ya, en caída libre, lloro,
toda yo en desconsuelo.
Lloro, lloro, lloro en silencio por mi,
¡ gilipollas, enamorada!
Vierto contra él mi veneno, toda yo impotencia.
Palabras de rabia que ni siquiera pienso.
No puedo, ni quiero, no me atrevo a soñar en cambiar sus sentimientos.
Furiosa, contra el destino, por una vez mi voluntad no basta,
impotente lloro.
Veo nítido, ahora, su campo de batalla,
un lecho calcinado, sembrado de cadáveres,
amores muertos, esperanzas alumbradas
con la ilusión de su primer deseo,
cenizas pisoteadas, para apagar el fuego.
Mi corazón helado en el desespero, desencanto, desamor,
y una única pregunta rondando en mi mente,
¿pero aún le quiero?
_ ._ . _ . _ ._ . _ . _ ._ . _ . _ ._ . _
Y donde hubo tanto amor, ¿que hay ahora? silencio, lágrimas, desolación,
desespero
¿Qué fue del deseo, de los suspiros, de aquellas miradas?
¿Queda algo? Nada
Las lágrimas ciegan mi vista, los dedos me sirven de pañuelo.
Nada tengo, no hay consuelo
Me siento sola, muy triste, lloro, moqueo
Enjuago mis lágrimas con la mano.
Apenas me sorbo los mocos, toda yo deshecha en llanto.
Mi corazón se encoje y yo lloro
Transito por el bulevar de los sueños rotos.
Sola de nuevo.
Libre ya de cargas, y lloro
Liberada y afligida a la vez.
Lloro por mi,
lloro por ti.
Por las ilusiones perdidas,
por lo que fue y no es.
por lo que me atreví a querer
Lágrimas de mujer libre ya, en caída libre, lloro,
toda yo en desconsuelo.
Lloro, lloro, lloro en silencio por mi,
¡ gilipollas, enamorada!
Vierto contra él mi veneno, toda yo impotencia.
Palabras de rabia que ni siquiera pienso.
No puedo, ni quiero, no me atrevo a soñar en cambiar sus sentimientos.
Furiosa, contra el destino, por una vez mi voluntad no basta,
impotente lloro.
Veo nítido, ahora, su campo de batalla,
un lecho calcinado, sembrado de cadáveres,
amores muertos, esperanzas alumbradas
con la ilusión de su primer deseo,
cenizas pisoteadas, para apagar el fuego.
Mi corazón helado en el desespero, desencanto, desamor,
y una única pregunta rondando en mi mente,
¿pero aún le quiero?
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CONCHAS Y CAPARAZONES
Despiertas sollozando de un bello sueño de colores y caes en qué la realidad es gris.
Entras de repente, de madrugada, sin anestesia siquiera, en las calles húmedas
y tomas conciencia, con tranquilidad ya, de que vuelves a estar sola.
Siempre estuviste sola, quizás, siempre estarás sola, quizás.
Sientes pena por tí, algo de angustia y un ligero miedo.
Huyes. Te sorbes los mocos. ¿Tragedia griega?
Segregas con tus lágrimas hilos de seda
y empiezas a tejer, de nuevo,
tu caparazón irisado, solo deseas arrebujarte en él.
Allí te sientes arropada y segura.
¡Qué suave, que cómodo parece tu caparazón!
¡qué bonitos colores !, dicen tus amigos para consolarte
y te acarician con tan dulces palabras.
Tu concha es tu último refugio, tu cueva, tu útero materno.
Te importa muy poco, si un día lejano, en una playa lejana,
alguien recoge ese caparazón, vacío ya de bicho,
y lo acerca a su oído para escuchar así el murmullo de los siete mares.
Eso no te sirve de mucho ahora, no tienes alma de Penelope.
Tu virtud, caso que alguna tengas, no es la paciencia,
no sabes tejer y destejer ausencias, la espera.
Yo siempre te identifiqué más con Helena.
._ . _ . _ ._ . _ . _ ._ . _ . _ ._ . _
Despiertas sollozando de un bello sueño de colores y caes en qué la realidad es gris.
Entras de repente, de madrugada, sin anestesia siquiera, en las calles húmedas
y tomas conciencia, con tranquilidad ya, de que vuelves a estar sola.
Siempre estuviste sola, quizás, siempre estarás sola, quizás.
Sientes pena por tí, algo de angustia y un ligero miedo.
Huyes. Te sorbes los mocos. ¿Tragedia griega?
Segregas con tus lágrimas hilos de seda
y empiezas a tejer, de nuevo,
tu caparazón irisado, solo deseas arrebujarte en él.
Allí te sientes arropada y segura.
¡Qué suave, que cómodo parece tu caparazón!
¡qué bonitos colores !, dicen tus amigos para consolarte
y te acarician con tan dulces palabras.
Tu concha es tu último refugio, tu cueva, tu útero materno.
Te importa muy poco, si un día lejano, en una playa lejana,
alguien recoge ese caparazón, vacío ya de bicho,
y lo acerca a su oído para escuchar así el murmullo de los siete mares.
Eso no te sirve de mucho ahora, no tienes alma de Penelope.
Tu virtud, caso que alguna tengas, no es la paciencia,
no sabes tejer y destejer ausencias, la espera.
Yo siempre te identifiqué más con Helena.
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CAGO EN LA LUNA LLENA Y EN EL PRÍNCIPE AZUL
Miras de reojo a la Luna,
con desconfianza manifiesta,
mal amiga, traicionera, mentirosa,
ya no te fiarás más de ella,
Ella te habla sonriente de amor, de ilusiones,
también de melancolia,
pero nunca cuenta que desamar no es nada fácil,
que duele tanto, que te va la cordura en el juego.
Liberada por fin de la losa que atenaza tus cervicales.
No crees en el amor ya.
(Hasta la próxima)
Tus sueños los venden en el todo a 100,
o en algún remate de grandes almacenes.
Las hadas están muy tristes,
en sus cuentos las princesas ya no quieren a los príncipes.
Si ves en tu camino un caballo blanco, con su príncipe azul a cuestas,
dále al caballo algo de pienso, cepillalo y hazle caricias,
y en el culo del príncipe, un buen puntapié.
Largalo rápido, ahora que sabes que todos ellos destiñen.
Recuerda el último que acogiste en tu cama,
dejó en tu boca un regusto amargo y las sabanas de añil tintadas.
Desilusión,
corazón helado, tristeza infinita del desamor.
La luna burlona que se empeña en iluminar tu cama y no te deja dormir.
Largalo rápido, ahora que sabes que todos ellos destiñen.
Recuerda el último que acogiste en tu cama,
dejó en tu boca un regusto amargo y las sabanas de añil tintadas.
Desilusión,
corazón helado, tristeza infinita del desamor.
La luna burlona que se empeña en iluminar tu cama y no te deja dormir.
¡ Luna llena traicionera!
¡Niña, qué bella figura compones a la luz azul de la luna!, piensas .
Lástima que no hay nadie contigo aquí, para admirarla.
De repente, te sientes muy sola, sola en el universo,
¡Niña, qué bella figura compones a la luz azul de la luna!, piensas .
Lástima que no hay nadie contigo aquí, para admirarla.
De repente, te sientes muy sola, sola en el universo,
quizás para siempre jamás, sola
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Bona nit de lluna plena, noies!
Queridas chicas, os he copiado aquí unos textos de una amiga, una tanto depresiva. Es muy ingenua y enamoradiza, se entrega mucho en sus relaciones sin pensar en las consecuencias y claro después se lleva unas bofetadas emocionales descomunales, la pobre. Yo la escucho y la consuelo como puedo de sus desamores; pero claro tampoco le puedo decir a lo bruto lo que pienso de ella y de su forma de hacer y deshacer con los hombres. No hay que darse tanto, que ellos no se dan por completo núnca. Los hombres no son mala gente, pero son tan diferentes de las mujeres y mi amiga a veces no entiende eso. Ella es bella, madura, inteligente, sensible e independiente ( ahi es na, se nota que es mi amiga y la quiero mucho) y con la vida casi resuelta y, en cambio suspira por un compañero; pero lo que busca me parece a mi es que ese compañero se comporte como una mujer; y como mi amiga no es lesbiana, aqui tenemos el problema. Lo que busca, creo yo que no existe. Le he contado de este sitio y de la idea que me ronda de proponeros a vosotras, mujeres experimentadas en ese arte, que hagaís una especie de manual de seducción que seria muy útil para las damas visitantes y también, porqué no, para los señores.
Al enterarse que estamos en esta historia del blog de Mujeres, me ha pedido si podía publicar aquí sus poesías. La luna llena le sienta fatal, y le da por componer textos con las palabras más tristes (eso me suena de alguna poesía de verdad... "Puedo escribir los versos más tristes esta noche.."). Dice que son muy malas, yo aunque no entiendo nada de poesía creo que puedo corroborar estas afirmaciones (pero si ni siquiera riman...). Me ha explicado que ver sus escritos publicados en Internet le haría feliz, le proporcionaría sus microsegundos de gloria; le he dicho que porque no abría ella su propio blog; que imposible, que es cibertorpe, ella; que si es muy fácil, yo; que éste era nuestro, que tenía que consultar con vosotras, etc, etc. Pero al final me he rendido, no he podido negarle ese gusto a mi amiga y he pensado que no os parecería mal. De todos modos, no nos preocupemos mucho por ella, la conozco bien desde hace años y os puedo decir que mi amiga está en franca mejoría ahora.
Y para compensaros de tanta tristeza os dejo un bonito regalo de luna llena, una joya de optimismo y alegría que me ha mostrado hoy mi hijo pianista. A ver si os gusta, se lo he enseñado a mi amiga y le ha hecho sonreír:
http:/www.youtube.com/watch?v=NDCG772wqc0
Y para compensaros de tanta tristeza os dejo un bonito regalo de luna llena, una joya de optimismo y alegría que me ha mostrado hoy mi hijo pianista. A ver si os gusta, se lo he enseñado a mi amiga y le ha hecho sonreír:
http:/www.youtube.com/watch?v=NDCG772wqc0
(se trata de una versión muy especial de la Rapsodia húngara número 2 de Franz Liszt)
Una última cosa, por favor, a ver si se os ocurre una ilustración más chula para la entrada, a mi lo único que se me ocurría era una gran cebolla o un manojo de cebollas ... (o una luna redonda y oronda en forma de cebolla) por lo lacrimoso de las poesías, cuidaros mucho chicas!
Un beso a todas y todos, Blau
Un beso a todas y todos, Blau

